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Razones para la prueba de función hepática anormal


Las pruebas de función hepática, también conocidas como paneles hepáticos, son un tipo de análisis de sangre que miden los niveles de ciertas enzimas y proteínas producidas por el hígado, que incluyen bilirrubina, albúmina, alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST). Los médicos ordenan estas pruebas para personas con síntomas de problemas hepáticos, como parte del análisis de sangre de rutina, para controlar la seguridad de ciertos medicamentos o para rastrear la progresión de ciertas enfermedades.

Hígado graso

El hígado graso, que los médicos denominan esteatohepatitis, es una enfermedad que puede causar resultados anormales en las pruebas de función hepática. Según la American Liver Foundation, comer más calorías de las que el cuerpo necesita es la causa principal del hígado graso; Otras causas incluyen perder peso demasiado rápido y el consumo excesivo de alcohol. La acumulación de grasa reduce la capacidad del hígado para funcionar normalmente y puede provocar complicaciones graves, como la cirrosis.

Hemocromatosis

Las personas con hemocromatosis pueden presentar resultados anormales en las pruebas de función hepática. La hemocromatosis es un trastorno genético recesivo que hace que las personas absorban demasiado hierro de los alimentos que comen; El hierro extra se almacena en el hígado. Las pruebas de función hepática anormales pueden ser una indicación temprana de este trastorno, que también puede causar síntomas como fatiga, problemas de la piel e infertilidad.

Insuficiencia hepática

La insuficiencia hepática es, lógicamente, una causa de resultados anormales de las pruebas de función hepática. La insuficiencia hepática puede desarrollarse en unos pocos días y es una emergencia médica potencialmente mortal. Las personas con insuficiencia hepática aguda pueden experimentar síntomas repentinos que incluyen ictericia, dolor abdominal, confusión, somnolencia, náuseas y vómitos.

Medicamentos y Suplementos

Las personas que abusan o abusan de ciertos medicamentos o suplementos pueden tener pruebas anormales de la función hepática. La aspirina puede causar pruebas anormales de la función hepática cuando se usa en grandes cantidades o durante un largo período de tiempo. Según la Clínica Mayo, las vitaminas A, D, E y K pueden causar enzimas hepáticas elevadas cuando se consumen regularmente en cantidades superiores a la cantidad diaria recomendada; hierbas como kava, consuelda, chaparral y poleo también pueden causar pruebas anormales de la función hepática.

Toxinas

Las personas que están expuestas a ciertos tipos de toxinas pueden presentar resultados anormales en las pruebas de función hepática. El alcohol actúa como una toxina para el hígado cuando se consume regularmente o en cantidades excesivas. Otras toxinas que pueden causar pruebas anormales de la función hepática incluyen aerosoles de limpieza, pesticidas y el hongo venenoso Amanita phalloides.

Hepatitis viral

Las personas que están o han sido infectadas con hepatitis A, B o C pueden desarrollar resultados anormales en las pruebas de función hepática. La hepatitis A es una enfermedad a corto plazo que las personas contraen al comer o beber alimentos o agua contaminados, y el virus puede causar que las enzimas hepáticas sean extremadamente elevadas. Según la Clínica Mayo, los virus de la hepatitis B y C pueden causar que los resultados de las pruebas de función hepática sean extremadamente altos dentro de los seis meses posteriores a la infección, seguidos de elevaciones leves que pueden continuar durante toda la vida.