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Cómo hacer ejercicio en la mañana sin enfermarse


Si la mañana es su tiempo de poder, es probable que se levante de la cama y se ponga a correr. Temprano en la mañana puede ser un excelente momento para hacer ejercicio, antes de que las llamadas telefónicas, las entregas de correo y otras tensiones del día entren para distraerlo. Sin embargo, es importante tomarse el tiempo para escuchar las señales de su cuerpo, para reducir la sensación de náuseas o enfermedades que pueden surgir al esforzarse demasiado.

Paso 1

Hidrata tu cuerpo. Después de dormir ocho o más horas, su cuerpo está deshidratado y su nivel de azúcar en la sangre es bajo. Incluso si no está haciendo ejercicio, debe beber un vaso de agua justo cuando se despierta para aumentar su volumen de sangre y hacer que su sangre fluya. Esto ayudará a reducir la deshidratación y preparar su cuerpo para el ejercicio que le espera. También recuerda mantenerte hidratado durante tu entrenamiento. La Clínica Mayo recomienda 2 a 3 tazas de agua en las dos o tres horas antes de hacer ejercicio, y 1/2 a 1 taza cada 15 o 20 minutos durante su entrenamiento. Continúa hidratando después del entrenamiento.

Paso 2

Desayune con carbohidratos al menos una hora antes de su entrenamiento. La Clínica Mayo recomienda cereales integrales, batidos de frutas, jugos, plátanos, barras de granola o leche baja en grasa para obtener algunas calorías y carbohidratos de calidad antes de comenzar a hacer ejercicio. Si eso no es posible, tome una bebida deportiva para que su nivel de azúcar en la sangre vuelva a la normalidad.

Paso 3

Prepárate la noche anterior. Idealmente, podrá tomar algún tipo de desayuno antes de comenzar a hacer ejercicio, pero si no puede, consiga un poco de combustible para almacenar durante la noche. La nutricionista deportiva Susan Kleiner, Ph.D., recomienda una taza de chocolate caliente justo antes de acostarse como una forma de almacenar energía durante la noche.

Paso 4

Coma una comida más grande después de hacer ejercicio, para ayudar a que sus músculos se recuperen. Según la Clínica Mayo, la comida posterior al entrenamiento debe contener proteínas y carbohidratos. Las opciones pueden incluir un sándwich con pan integral y carne o mantequilla de nueces, queso y galletas, nueces y frutas secas, o yogur y frutas.

Paso 5

Mire su nivel de esfuerzo. Si ha intentado los otros pasos y todavía se siente enfermo después de hacer ejercicio, es posible que se esfuerce demasiado para su nivel de condición física. Disminuya la intensidad de su entrenamiento, luego trabaje lentamente para aumentar la intensidad con el tiempo.

Paso 6

Considere la cinetosis. Según el entrenador de Military Fitness Stew Smith, algunas personas se marean cuando hacen ejercicios como abdominales, porque los ojos se centran en diferentes puntos de la habitación. Para evitar este problema, seleccione un punto como una ventana o una pieza de equipo de ejercicios y mantenga su mirada en ese punto durante su rutina.