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Cómo crear un régimen personal de yoga restaurativo en casa


A diferencia de las formas más activas de yoga que hacen que te muevas de una postura a otra con la respiración, el yoga restaurativo requiere que te relajes en poses apoyadas en mantas y almohadas durante varios minutos a la vez. Si bien puede parecer lujoso, esta forma de yoga ayuda a calmar la presión arterial, reduce el estrés, aumenta la energía y puede ayudar a reducir los niveles altos de azúcar en la sangre y colesterol, concluyó un estudio en la edición de septiembre de 2008 de "Síndrome metabólico y trastornos relacionados". su propia práctica restaurativa en el hogar, ya que la mayoría de las posturas son simples de hacer sin la guía de un maestro de yoga capacitado.

Preparación

Paso 1

Crea un espacio confortable. Elija un área tranquila, poco iluminada y cálida de su hogar que tenga poca distracción de otras personas, productos electrónicos y mascotas. Reúna una estera de yoga, bloques, almohadas o almohadillas de yoga hechas especialmente, mantas y toallas adicionales para tenerlas listas para su práctica.

Paso 2

Comience con una sesión de 20 minutos al menos una vez por semana, preferiblemente antes de acostarse. Si el tiempo lo permite, extienda gradualmente la duración de su práctica en el transcurso de varias semanas.

Paso 3

Examine sitios web y libros que enumeren posturas de yoga restaurativas. Prepare una lista con imágenes o instrucciones detalladas para que no tenga que concentrarse demasiado en recordar las poses que le gustaría hacer. Alternativamente, vea un DVD de yoga restaurativo o una transmisión web para obtener orientación.

Práctica

Paso 1

Comience con una meditación sentada durante tres a cinco minutos. Siéntese con los ojos cerrados y escuche el sonido y el ritmo de su respiración.

Paso 2

Adopta algunas posturas ligeramente activas para deshacerte de cualquier ansiedad o agitación de tu día. Arrodíllate a cuatro patas y arquea y suelta tu columna vertebral para la postura de vaca y gato, por ejemplo, o muévete entre la posición de tabla, la parte superior de una flexión, y el perro mirando hacia abajo con las manos y los pies sobre la colchoneta y las caderas empujando hacia el techo para formar una "V" invertida

Paso 3

Comience la secuencia de pose restauradora con un abridor de corazón. Acuéstese en posición supina con la espalda apoyada en una almohada, una manta enrollada o una almohada. Extienda las piernas y los brazos hacia los lados de la habitación y manténgalo así durante tres minutos o más mientras respira profundamente.

Paso 4

Realice tres o más posturas restaurativas adicionales elegidas para abordar sus necesidades físicas y emocionales. Haga la postura del niño arrodillándose sobre su colchoneta y dejando que sus huesos descansen sobre sus talones y su cabeza en el piso, por ejemplo. Use una almohadilla para sostener su torso si se siente bien. Abra las caderas, una fuente común de tensión, recostándose sobre la espalda con los talones juntos y las rodillas abiertas como alas de mariposa, un bloque debajo de cada rodilla para la postura del zapatero reclinado.

Paso 5

Termine su práctica con una Savasana de 10 minutos o más, o relajación final. Acuéstese en decúbito supino sobre su colchoneta con los ojos cerrados y una manta que cubra su cuerpo. Extiende tus brazos y piernas y simplemente respira sin quedarte dormido.

Propina

  • Use todos los accesorios que necesite para que cada pose sea cómoda. No debe sentir dolor o tensión mientras realiza una práctica restaurativa. Es posible que al principio una práctica restaurativa sea un desafío, especialmente si no está acostumbrado a un estilo relajante de práctica de yoga. Sea paciente con una mente errante y un cuerpo inquieto. El yoga restaurativo no es físicamente agotador, pero puede ser un desafío mental. Puede dejar de leer libros y videos a medida que la práctica se vuelve más instintiva.